Gerardo Herrera Corral

Academia

Originario de Delicias, Chihuahua, el físico encabeza la participación de científicos mexicanos en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC), el experimento en física de partículas más ambicioso y complejo de la historia.

Durante los años ochenta, en México no se hacía física experimental de altas energías, sólo había grupos teóricos de física de partículas en el Investigador del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) y unos pocos en la UNAM. Para entonces estos se dieron cuenta de la necesidad de impulsar el área, fue entonces cuando la primera institución decidió enviar estudiantes al extranjero para formar estos cuadros de investigación. El primero en regresar en 1991 fue Gerardo Herrera Corral, técnico agrícola chihuahuense que estudió su licenciatura en ingeniería física en Tec de Monterrey y que después de realizar su maestría en el Cinvestav obtuvo su doctorado en la Universidad de Dortmund, Alemania.

El ganador del Premio a la Investigación de la Academia Mexicana de Ciencias ha centrado sus investigaciones en el estudio de la producción y decaimiento de quarks pesados y otras áreas de la física de partículas. Su trabajo en el Centro Europeo de Investigaciones Nucleares (CERN), que alberga el LHC, ha consistido en la investigación y equipamiento de subdetectores del experimento ALICE (A Large Ion Collider Experiment), uno de los detectores principales del Gran Colisionador, y que busca desentrañar cómo era la física del Universo poco después de ocurrido el Big Bang.

Gerardo Herrera Corral ha publicado más de 300 artículos de investigación en revistas indizadas, editado nueve libros especializados y presentado cerca de 50 trabajos en congresos nacionales e internacionales. En conjunto, los artículos con su autoría reúnen cerca de siete mil citas registradas; algunos de sus publicaciones han recibido más de cuatrocientas citas y estuvieron entre las publicaciones de mayor impacto del experimento que los originaron. Además, una de sus imágenes de mamografía procesadas con algoritmos en prueba, producto de su interés en las aplicaciones de la física a la medicina (en particular en imaginología con rayos X) fue publicada en el prestigiado libro Invitación a la Biología coordinado por Curtis y Barnes.

Ha publicado casi una centena de artículos de divulgación en revistas y periódicos de circulación nacional; fundó la columna “El Cinvestav en su tinta” de la revista Conversus; escribió una columna mensual en la sección Opinión de La Crónica de Hoy y actualmente es columnista en la revista Este País y director de la revista Avance y Perspectiva del Cinvestav. Entre sus libros de divulgación se encuentran Universo: la historia más grande jamás contada, Historias del laboratorio más grande del mundo y El Higgs, el universo líquido y El Gran Colisionador de Hadrones.

El investigador del Cinvestav encabezó a los mexicanos en el LHC en un importante hallazgo dado a conocer este 2017. En el detector ALICE, donde colaboran los connacionales, los científicos identificaron la presencia de hadrones “extraños”, poco comunes en el tipo de física que llevan a cabo. Esto permitiría hacer nuevos descubrimientos sobre los primeros instantes del Universo, después del Big Bang y conocer mejor la fundamentación de estados de la materia que aún son un misterio.